Cómo funcionan las compuertas cortafuegos: Activación térmica y mecanismos de sellado
Activación del elemento fusible a temperaturas críticas
Las compuertas cortafuegos funcionan mediante unos elementos denominados 'enlaces fusibles', que son básicamente piezas metálicas diseñadas para fundirse cuando alcanzan ciertas temperaturas. En la mayoría de los edificios, están calibradas para fundirse a aproximadamente 165 grados Fahrenheit (es decir, unos 74 grados Celsius), o en algunos casos a una temperatura más elevada, como 212 °F (100 °C), según exijan las normativas locales de construcción. Durante un incendio, si el aire dentro del conducto se calienta demasiado, este componente metálico cede simplemente, liberando el mecanismo que mantiene abiertas las paletas de la compuerta. Lo que ocurre a continuación es bastante rápido: los resortes mencionados anteriormente entran en acción y cierran las paletas en cuestión de segundos. Esta acción crea una barrera que impide tanto la propagación del fuego como la transmisión del calor de una zona del edificio a otra. Estudios indican que, cuando se instalan correctamente, las compuertas cortafuegos pueden proporcionar a las personas aproximadamente el doble de tiempo para evacuar con seguridad, comparado con edificios en los que no se ha tomado ninguna medida para proteger el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado, según informes recientes sobre seguridad publicados por Life Safety Digest en 2023.
Sellos intumescentes y cierre hermético para contención de humo
Cuando se activan, los sellos intumescentes a lo largo del marco de la compuerta comienzan a expandirse alrededor de los 248 grados Fahrenheit (aproximadamente 120 °C). Lo que ocurre a continuación es bastante notable: estos materiales experimentan una reacción química que llena efectivamente los pequeños espacios entre las piezas móviles con una capa resistente de carbono. ¿El resultado? Una barrera hermética certificada según las normas de la NFPA que impide el paso de casi todas las partículas de humo. Asimismo, las pruebas han revelado un dato interesante: cuando están equipados con aditivos especiales de grafito, estos sellos reducen en casi un 88 % la emisión de gases peligrosos en comparación con las versiones convencionales. Esto resulta muy importante, ya que mantiene libres de humo las escaleras y pasillos durante los incendios, áreas esenciales donde las personas necesitan acceso a aire limpio en situaciones de emergencia.
Compuerta cortafuegos frente a compuerta cortafuegos/antihumo: diferencias funcionales clave
Cuándo basta una compuerta cortafuegos dedicada y cuándo se requiere una función dual
Las compuertas cortafuegos están diseñadas para activarse cuando la temperatura se eleva considerablemente, normalmente alrededor de 165 grados Fahrenheit (es decir, aproximadamente 74 grados Celsius), momento en que el elemento fusible se funde. Estos dispositivos funcionan muy bien para impedir que las llamas y el aire sobrecalentado se propaguen a través de los sistemas de ventilación de los edificios. Suelen ser suficientes para lugares que no revisten una gran importancia desde el punto de vista de la seguridad, como por ejemplo salas técnicas a las que nadie accede habitualmente o espacios de almacenamiento donde no hay objetos de gran valor. En esos lugares, normalmente tampoco se requiere un sistema de control de humo, y las paredes resistentes al fuego convencionales suelen cumplir adecuadamente su función sin necesidad de medidas adicionales de protección.
Las compuertas combinadas contra incendios y humo integran la detección de calor y la detección de humo en una sola unidad para bloquear los conductos tanto frente a la propagación del fuego como frente a humos peligrosos. Los códigos de construcción exigen la instalación de estos dispositivos a lo largo de rutas críticas de evacuación, como escaleras y salidas de pasillos, donde las personas corren el mayor riesgo de inhalar humo durante emergencias. Lo que las distingue es este enfoque dual, que les permite cerrarse rápidamente y funcionar de forma coordinada y eficaz, manteniendo las zonas de escape lo suficientemente seguras para que los ocupantes puedan salir. Esto cumple con las normas establecidas por la NFPA 105 y el Código Internacional de Edificación (International Building Code) en cuanto a la gestión activa del humo en los edificios.
Colocación estratégica de compuertas cortafuegos para proteger las rutas de evacuación
Ubicaciones críticas: escaleras, pasillos y penetraciones de los sistemas HVAC
La colocación estratégica de compuertas cortafuegos es esencial para lograr una compartimentación efectiva y proteger las rutas de evacuación. Los ingenieros priorizan tres zonas de alto riesgo:
- Escaleras y pasillos como rutas primarias de evacuación, estas requieren la instalación de compuertas cortafuego en las penetraciones de muros y pisos para evitar la infiltración de humo durante emergencias.
- Penetraciones de conductos de climatización (HVAC) compuertas cortafuego colocadas donde los conductos atraviesan elementos constructivos con clasificación resistente al fuego detienen la propagación de llamas y humo a través de los sistemas de ventilación, evitando así la propagación vertical entre plantas.
Colocar correctamente los dispositivos significa asegurarse de que cada compuerta de cierre coincida exactamente con los límites de los compartimentos cortafuegos. Por ejemplo, las compuertas de cierre instaladas en los techos de los pasillos marcan una gran diferencia para mantener la visibilidad, ya que reducen de forma significativa el intenso calor radiante. Y luego están las compuertas que sellan los conductos verticales de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC): estos dispositivos impiden efectivamente que los humos tóxicos se propaguen entre distintos niveles del edificio. Al combinar todo esto con muros cortafuegos adecuados, sistemas de detección eficaces y estrategias efectivas de gestión del humo, ¿qué obtenemos? Un sólido sistema de defensa pasiva que otorga a las personas mucho más tiempo para evacuar con seguridad. Las pruebas de incendio han demostrado que esta configuración puede mantener las condiciones tolerables durante más de 90 minutos en las zonas debidamente protegidas, lo cual resulta bastante impresionante si se comparan con los requisitos normativos de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un elemento fusible en las compuertas de cierre cortafuegos?
Un enlace fusible es un componente metálico diseñado para romperse a temperaturas específicas, liberando las paletas del regulador para que se cierren y eviten la propagación de fuego y calor a través de las conductos.
¿Cómo funciona una junta intumescente?
Las juntas intumescentes se expanden y experimentan una reacción química a altas temperaturas, creando una barrera hermética al aire que impide el paso de humo y gases a través de los bastidores de los reguladores.
¿Cuáles son las diferencias entre reguladores cortafuegos y reguladores cortafuegos/antihumo?
Los reguladores cortafuegos están destinados principalmente a detener la propagación de llamas y calor, mientras que los reguladores combinados cortafuegos/antihumo bloquean tanto el fuego como el humo, protegiendo rutas críticas de evacuación durante emergencias.
Tabla de Contenido
- Cómo funcionan las compuertas cortafuegos: Activación térmica y mecanismos de sellado
- Compuerta cortafuegos frente a compuerta cortafuegos/antihumo: diferencias funcionales clave
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Colocación estratégica de compuertas cortafuegos para proteger las rutas de evacuación
- Ubicaciones críticas: escaleras, pasillos y penetraciones de los sistemas HVAC
- Preguntas frecuentes
- ¿Qué es un elemento fusible en las compuertas de cierre cortafuegos?
- ¿Cómo funciona una junta intumescente?
- ¿Cuáles son las diferencias entre reguladores cortafuegos y reguladores cortafuegos/antihumo?